Homenaje a Vaz Ferreira



Al comienzo del 2008 propusimos que La Filarmónica se sumara a los homenajes al Maestro Vaz Ferreira, a sus ideas y a su acción.

A través de los títulos de la temporada principal, se presentaron durante el año fragmentos de su pensamiento fermental, «levadura viva y fecunda».

En este camino se produjo una intervención en el Teatro Solís que se desarrolló básicamente en la galería exterior con alguna presencia en el interior del teatro, se trataba de fragmentos de textos de y sobre Vaz Ferreira. Estos se imprimieron del tamaño de una baldosa de la galería y se pegaron modificando el damero del piso. La idea fue poner a Vaz Ferreira como parte las bases que sostienen nuestra sociedad, la tierra por donde caminamos sin percatarnos demasiado de la magnitud de su presencia. Al mismo tiempo poder visibilizar al hombre detrás del pensamiento, entablar un puente hacia el espectador para conocer a la persona, al Hombre.

La intervención en el Teatro Solís es la culminación de este proceso, donde el Maestro aflora a través de ojos de luz en la tierra. Luz de los sentidos, tierra que es vida y su sustento.

En esta acción confluyó nuestro entusiasmo, la convicción y el deseo de que esa luz nos atraviese y su rastro sea la señal del pasaje de Vaz Ferreira por nosotros.